Cultivo de guerrilla de marihuana: consejos y trucos


Cultivo de guerrilla de marihuana: consejos y trucos
Adam Parsons

Cultivar marihuana en la naturaleza (es decir, en guerrilla) puede ser interesante y gratificante, pero también conlleva unos riesgos que deberás tener en cuenta. Lee nuestros consejos para garantizar que tu plantación secreta dé sus frutos. Con un poco de planificación y paciencia, te espera una buena cosecha.

Aunque en los últimos años la marihuana se está legalizando en cada vez más países, el cultivo de guerrilla sigue siendo una práctica muy popular en muchas partes del mundo.

Este tipo de plantación es más barata que montar tu propio cuarto de cultivo interior, y más seguro que cultivar en tu propia casa si vives en un país donde el cannabis sigue siendo ilegal. No hay que comprar ningún material, no hay gastos de electricidad en luces de cultivo, ni olores que despierten sospechas entre tus vecinos.

Dicho esto, cultivar marihuana en guerrilla conlleva muchos riesgos, y uno de ellos es que te descubra la poli, así como que ciervos, conejos y otros intrusos de cuatro patas mordisqueen, pisoteen o destruyan tu preciosa cosecha, y por supuesto, las plagas de insectos.

Para embarcarse en este proyecto se necesitan agallas, un poco de planificación, y afición por el cultivo de marihuana "silvestre". El cultivo de guerrilla no es una ciencia exacta, sino que fundamentalmente se trata de elegir la variedad adecuada, encontrar el lugar apropiado y sembrar en el momento oportuno.

Básicamente, tendrás elegir una zona alejada pero accesible, que esté muy poco frecuentada, y a la que no tengas que llegar en tirolina ni helicóptero para vigilar y cuidar de tus plantas. Tendrás que procurar visitar tu plantación al menos una vez a la semana.

¿Qué es el cultivo de guerrilla?

Cultivo de guerrilla de marihuana: consejos y trucos

En pocas palabras, el "cultivo de guerrilla" consiste en cultivar marihuana en un lugar escondido al aire libre. En general, lo llevan a cabo cultivadores que quieren evitar el gasto de lámparas y utensilios caros, e incluso el uso de su vivienda, y plantan su cannabis en lugares secretos y en terrenos que no les pertenecen ni están alquilando.

Las personas que se sienten atraídas por esta práctica suelen ser aficionados a la hierba que no pueden cultivar en sus hogares ni cerca de ellos. Padres, compañeros de piso y vecinos son posibles obstáculos que se pueden evitar cultivando lejos de ellos y de otros transeúntes o intrusos ocasionales.

Además, para cultivar marihuana con este método solo se utilizan recursos naturales. De esta forma, evitarás que te sorprendan regando tu plantación secreta. Por eso, los lugares idóneos para cultivar cannabis son donde las plantas puedan recibir mucha luz solar y haya una fuente de agua cerca. También es importante encontrar un entorno relativamente libre de insectos y animales.

Estas zonas deberán tener ya bastante vegetación, y preferiblemente del tipo que esconda tanto el tamaño como el olor de las plantas de marihuana. El objetivo del cultivo de guerrilla es sembrar tus plantas y volver para cosecharlas, con una cantidad mínima de intervenciones y visitas.

Pros y contras del cultivo de guerrilla

Cultivo de guerrilla de marihuana: consejos y trucos

Pros:

  • Barato
  • Bajo mantenimiento
  • Discreto/menos probabilidades de ser descubierto
  • Utiliza recursos naturales

El cultivo de guerrilla ofrece unas ventajas claras. La principal es que es mucho menos probable que te descubran. No tendrás que preocuparte de que los vecinos se quejen del olor a la policía. También sacarás el máximo partido al entorno, ya que la marihuana crece mejor al aire libre. Si tienes una variedad robusta y apta para el clima de tu zona, ¿por qué no pruebas a cultivar unas cuantas plantas de cannabis bajo el sol? El cultivo de guerrilla también es más barato que cualquier otro tipo de plantación, incluyendo la de jardín, simplemente porque deja que la naturaleza siga su curso.

Contras:

  • Cualquiera puede encontrarlo por casualidad
  • Es más difícil de proteger contra plagas y condiciones climáticas adversas
  • Tienes que salir de tu casa
  • Cosechas que podrían ser más pequeñas

Sin embargo, también conlleva muchos riesgos. No podrás controlar quién accede al sitio. Aparte de los mecanismos de defensa naturales de las plantas, no tendrán ningún tipo de protección contra insectos, animales más grandes y el mal tiempo. Los conejos son una amenaza importante, ya que pueden perjudicar a los cultivos de varias formas, desde cavando sus madrigueras hasta mordisqueando tus plantas.

Una buena solución para este problema es rodear la plantación con alambre de gallinero; pero esto también podría ser una pista de que alguien está cultivando marihuana de forma ilícita.

Tampoco es buena idea visitar la plantación muy a menudo. Dependiendo de lo lejos que esté, es posible que la gente de la zona te denuncie a las autoridades si ven tu coche entrando y saliendo repetidamente de una zona, sobre todo temprano por la mañana o a última hora del día. El olor también podría delatarte, incluso en mitad de la naturaleza, por eso es importante elegir el lugar más adecuado y utilizar un camuflaje natural.

El último inconveniente que hay que considerar es que, al no estar allí de manera constante para cuidar de tus plantas, la cosecha podría no ser tan abundante (ni los cogollos tan potentes) como si hubieses cultivado tu marihuana en interior o en el patio de tu casa.

10 aspectos a tener en cuenta antes de organizar un cultivo de guerrilla

Cultivo de guerrilla de marihuana: consejos y trucos

Aunque este tipo de plantaciones se desarrollan en la naturaleza, los cultivadores que utilizan este método planifican meticulosamente cada aspecto del cultivo. Recuerda que el objetivo es hacer que el cultivo de hierba parezca "espontáneo", incluso al inspeccionarlo de cerca. Además, para que tus plantas sobrevivan y crezcan sin problemas necesitarán ciertos requisitos ambientales.

Con eso en mente, estos son los 10 factores más importantes que deberás tener en cuenta antes de empezar a cultivar en guerrilla. Estos consejos te permitirán conseguir plantas de marihuana que produzcan cogollos resplandecientes y de calidad cuando llegue el momento de la cosecha.

1. Selección de la variedad

Uno de los aspectos más importantes es la elección de la cepa. Las variedades autoflorecientes son muy aptas para este tipo de cultivo, ya que, para empezar, tienen un ciclo de vida rápido. Las cepas auto tampoco dependen del fotoperiodo, lo que significa que empezarán a florecer independientemente de la época del año. Estas plantas también suelen ser más pequeñas, por lo que serán más fáciles de ocultar.

Sin embargo, en general, la marihuana autofloreciente genera producciones más bajas que la fotoperiódica (aunque las autos modernas están acabando con esta tendencia). Dicho esto, las variedades fotodependientes robustas y con una resistencia natural a las plagas también son adecuadas siempre que planifiques bien su cultivo.

2. Clima y elección del momento adecuado

Uno de los principios fundamentales del cultivo de guerrilla es que deberá estar en armonía con el entorno. Obviamente, no es buena idea empezar a cultivar a finales de otoño o en pleno invierno, aunque se traten de variedades auto. Lo que sí es buena idea es elegir una cepa con una buena resistencia a las condiciones climáticas adversas, ya que nunca se sabe lo que la madre naturaleza tiene preparado para tus plantas. También es necesario tener paciencia. Una helada tardía podría matar a tus plantas jóvenes y vulnerables si las sacas al exterior demasiado pronto. En Estados Unidos y Europa, mayo suele ser el mejor mes para la siembra; y septiembre y octubre para la cosecha.

3. ¿Semillas o esquejes?

Muchos aficionados al cultivo de guerrilla desaconsejan cultivar a partir de semillas. En su lugar, prefieren utilizar esquejes o plántulas con una altura de unos 30cm, lo que significa que tendrás que germinar tus plantas en casa hasta que puedas trasladarlas de forma segura al lugar secreto sin llamar la atención. Cuando lo hagas, asegúrate de que tus plántulas tengan mucho espacio para desarrollar sus sistemas de raíces.

4. En el suelo o en una posición elevada

La ubicación lo es todo. Si no tienes más remedio que cultivar en el suelo, trata de encontrar un lugar aislado. Recuerda que cuando tus plantas maduren emitirán un olor muy característico que podría atraer tanto a los ladrones como a la policía. Ten en cuenta también que los drones han cambiado radicalmente las reglas del juego, tanto para bien como para mal. Si es posible, intenta encontrar un lugar alejado y elevado a la vez; nadie mira hacia arriba. La azotea de un edificio abandonado o una caseta en lo alto de un árbol son dos opciones que te servirán para evitar los peligros del suelo. Aunque, si las descubren, será evidente que alguien está cultivando hierba y no se trata de semillas rebeldes desarrollándose en mitad de la naturaleza.

5. Cultiva en más de un sitio

No te limites a un solo lugar. Si cultivas en macetas de tela, podrás mover tus plantas fácilmente para evitar que te descubran. También es buena idea cultivar en varios lugares distintos; de esta forma, si se descubre una plantación, aún tendrás las otras.

6. Cultiva cerca de una fuente de agua

Asegúrate de que tus plantas crezcan cerca de una fuente de agua, por razones obvias. Si las plantas de marihuana no reciben agua (incluyendo la de la lluvia) durante períodos largos de tiempo, podrían sufrir consecuencias potencialmente fatales. Si es necesario, visita tu plantación al menos una vez a la semana para asegurarte de que estén bien regadas.

7. Planta cerca de otros cultivos

Busca un camuflaje natural, lo que también incluye flores y plantas de aromas fuertes que puedan competir con el olor de tus plantas de cannabis. Un claro en el bosque o un terreno agrícola abandonado son dos sitios estupendos para el cultivo de guerrilla.

También es buena idea dominar el arte de los cultivos asociados para ocultar el aroma de la marihuana. Obviamente, esto es más fácil de hacer en el jardín de tu casa, pero si encuentras el lugar perfecto para el cultivo de guerrilla, también podrás sembrar otros tipos de plantas, especialmente las que protegen tu cosecha de depredadores con alas, de cuatro patas y humanos.

8. Suficiente luz solar

Este es un aspecto fundamental del cultivo de guerrilla. La luz es uno de los principales ingredientes de un cultivo de éxito, independientemente de su ubicación. Si plantas tu marihuana en mitad de un bosque, es posible que consigas cultivarla de forma asilada y sin interrupciones, pero ¿recibirá suficiente luz para desarrollarse?

9. Buen sustrato

No vas a estar ahí para mejorar el suelo con fertilizantes adicionales como lo harías en casa (aunque deberías añadir abono natural para darle a tus plantas el impulso que necesitan). La calidad del suelo natural es muy importante para este tipo de cultivo. Tus plantas tendrán que ser lo bastante fuertes como para soportar el peso de los cogollos. Si estás sopesando varios lugares, toma muestras del suelo de cada uno de ellos.

Puedes proporcionar a tus plantas fertilizantes adicionales cuando vayas a regarlas, pero es mejor empezar con una buena base que obligar a tus plantas a sobrevivir por sí mismas. La presencia de zarzas y ortigas es un indicador de un suelo con mucha humedad. Las ortigas también sugieren un sustrato bien drenado, algo muy importante para la vida vegetal. Además, mantienen alejados a los humanos (como excursionistas o cazadores) que se adentran en estos terrenos. También puedes mejorar la retención del agua de tus plantas cubriendo el terreno con una capa de mantillo. Otra solución es invertir en tierra para macetas con perlita y vermiculita, y usarla para mejorar el suelo de alrededor de tus plantas.

10. Protección contra plagas

Tus plantas de marihuana tendrán que valerse por sí mismas en mitad de la naturaleza, por eso es tan importante buscar plantas asociadas que ayuden a combatir las plagas de forma natural. Aparte de esto, busca un sitio que atraiga a las mariquitas, ya que son una de las mejores líneas de defensa naturales contra los pulgones y otras plagas que se alimentan de plantas. Los plaguicidas orgánicos son otra opción, pero su aplicación significa que tendrás que hacer viajes adicionales y, como consecuencia, correrás un mayor riesgo de que alguien te descubra; otra razón por la que la selección de cepas es importante. Algunas variedades de marihuana son más resistentes a las plagas.

Cómo cuidar de un cultivo de guerrilla

Hay un factor que sin duda influye más que el resto en el éxito de un cultivo de guerrilla: la elección del momento adecuado. Si plantas demasiado pronto, tu cultivo podría sucumbir al frío y las heladas. Si lo haces demasiado tarde, es posible que tengas problemas de moho como consecuencia de las lluvias de otoño.

Si vas a cultivar marihuana fotoperiódica (en lugar de variedades autoflorecientes), deberás seguir el ritmo de las estaciones, ya que no podrás hacer nada para controlar el clima. Una vez que plantes tu cannabis, tendrás que volver al menos una vez a la semana para comprobar que todo va bien. Aparte de esto, deja que la naturaleza siga su curso. Al fin y al cabo, eso es lo bueno de cultivar "al natural".

Cómo cosechar un cultivo de guerrilla

10. protección contra plagas

Has encontrado el lugar perfecto y lo has visitado con frecuencia sin que te hayan descubierto. Tus plantas de marihuana se han desarrollado sin problemas y, a medida que los días de verano comienzan a acortarse, se va acercando el momento de la cosecha. Todas las variedades comerciales vienen con consejos sobre cuándo cosecharlas. Algunas deben recolectarse a finales de septiembre y otras están listas en octubre.

Intenta que tus expectativas de producción sean realistas. No es muy probable que tu cultivo de guerrilla produzca cosechas máximas. De hecho, deberás dar por sentado que algunas plantas no van a sobrevivir.

El día de la cosecha tendrás que recolectar tus cogollos de la forma más rápida y discreta posible. No pases mucho tiempo recortando al aire libre. Trabaja rápido, poda las plantas, y pon tu cosecha en recipientes herméticos. Otra opción es llevar bolsas de plástico, cortar las plantas y esperar a estar en un lugar seguro y controlado para pasarlas a los recipientes herméticos y recortar y curar los cogollos.

Después del cultivo de guerrilla

Si te encanta tu ubicación secreta, no te han descubierto y estás muy contento/a con los resultados, plantéate mejorar el sitio durante el invierno. Esparce abono o siembra cultivos de cobertura para mejorar la fertilidad del suelo para el próximo año. Las plantas como el trébol o la arveja melenuda enriquecen el sustrato de forma natural.

Cultivo de guerrilla: a veces es la mejor opción

No es la opción más fácil, pero a veces es la única, especialmente cuando tienes que cultivar en secreto. Pero con un poco de práctica, el cultivo de guerrilla es una actividad muy gratificante.

Planifica, prepara y ten cuidado.

Adam Parsons
Adam Parsons

Como periodista, autor y redactor profesional del cannabis, Adam lleva mucho tiempo escribiendo sobre todo lo relacionado con la marihuana, desde su psicoactividad hasta el CBD. En un mercado en constante cambio, Adam utiliza su licenciatura (con honores) en Periodismo Multimedia para mantenerse al día de las investigaciones más recientes y aportar información valiosa a todos sus proyectos.