8 problemas de las plántulas de marihuana y cómo solucionarlos


8 problemas de las plántulas de marihuana y cómo solucionarlos
Max Sargent

Las plántulas de marihuana son sorprendentemente robustas, y generalmente se cuidan solas si crecen en un entorno adecuado con suficiente espacio. Aun así, en la fase de plántula pueden surgir problemas y tendrás que saber cómo remediarlos. En este artículo te explicamos ocho problemas habituales de las plántulas y cómo solucionarlos o prevenirlos.

En este artículo exponemos ocho problemas habituales de las plántulas de marihuana. Pero la buena noticia es que la mayoría pueden solucionarse, por lo que es posible conseguir una cosecha saludable. Enseguida descubrirás cómo hacerlo.

Si tienes dificultades para germinar tus semillas, consulta nuestro artículo donde explicamos las posibles causas de este problema.

¿Qué aspecto deben tener las plántulas de marihuana?

8 problemas de las plántulas de marihuana y cómo solucionarlos

Las plántulas de marihuana deben tener un color verde claro y un aspecto tierno, delicado y, en general, saludable. Una plántula sana brotará de la tierra con los cotiledones, que son las dos primeras hojitas que se forman dentro de las semillas (son lisas, con los bordes redondeados, y no se consideran hojas verdaderas). Los cotiledones no siguen creciendo y permanecen en la base del tallo hasta que se desprenden de la plántula.

A medida que crece la plántula, brotará el primer par de hojas verdaderas, que tendrán el típico borde aserrado que asociamos con la marihuana. Estas hojas irán creciendo y aumentando de tamaño. Durante los primeros 10-14 días de vida, una plántula de cannabis debería incrementar considerablemente su altura y tamaño, y al final de este periodo presentar 3-4 pares de hojas verdaderas (momento en el cual dejará de considerarse una plántula y entrará en la fase vegetativa).

Pero no debes fijarte únicamente en las hojas para obtener información. El tallo también es importante, ya que alberga el xilema y el floema que transportan agua y nutrientes por toda la planta, y proporciona la robustez que la mantiene erguida.

Los tallos crecen mucho durante las primeras semanas, pero su desarrollo debe ser proporcional al crecimiento general de la planta. Si las plántulas presentan un aspecto delgado y larguirucho significa que se han estirado demasiado, lo que puede causar problemas como el desplome. El estiramiento de las plántulas, también llamado etiolación, está causado principalmente por falta de luz.

8 problemas habituales de las plántulas de marihuana y cómo solucionarlos

Si usas tierra y semillas de calidad, y cultivas en las condiciones adecuadas, tus plántulas deberían crecer bien y tener un aspecto saludable. Pero a veces, por mucho que te esfuerces, pueden surgir problemas. A continuación describiremos ocho problemas que suelen afectar al cannabis en la fase de plántula, y ofreceremos soluciones o técnicas preventivas para cada uno de ellos; con el fin de que tu cultivo no fracase incluso antes de empezar.

8 problemas de las plántulas de marihuana y cómo solucionarlos

1. Plántulas moribundas

La muerte de las plántulas puede tener varias causas, pero la más habitual es el marchitamiento fúngico. Este es un nombre genérico que se aplica a una serie de infecciones fúngicas que afectan primero a las raíces de las plántulas cultivadas en tierra, y las mata rápidamente. También pueden infectar las semillas, impidiendo su germinación.

El marchitamiento fúngico hace que las plántulas se marchiten y tengan un aspecto débil, tras lo cual se desploman y mueren. Este problema puede tener varias causas, pero la más habitual es un exceso de agua en la tierra que favorece el desarrollo de ciertos hongos, como el Pythium. Un sustrato con demasiado abono también puede contribuir al marchitamiento fúngico.

Qué hacer

Lamentablemente, no es posible curar el marchitamiento fúngico de las plántulas. Sin embargo, se puede prevenir fácilmente, eliminando así uno de los mayores peligros para estas plantas jóvenes.

Para evitar este problema, utiliza siempre tierra limpia y de calidad. Si reutilizas el sustrato de cultivos anteriores, podría contener esporas de Pythium y otros hongos. Además, deberás evitar que el sustrato se encharque y limitarte a usar fertilizantes ecológicos. De hecho, las plántulas cultivadas en tierra no necesitan nutrientes adicionales, por lo que puedes prescindir completamente del abono.

También puedes enriquecer el suelo añadiendo microbios beneficiosos, como los hongos micorrícicos. Estos hongos forman una relación simbiótica con las raíces del cannabis, ayudando a protegerlas de los patógenos y favoreciendo que puedan absorber los nutrientes de forma más eficaz.

2. Manchas amarillas en las hojas

Las manchas amarillas en las hojas pueden indicar varios problemas:

  • Problemas de nutrientes: con las plántulas no existe el riesgo de que no reciban suficiente fertilizante, al menos si crecen en tierra. Sin embargo, es muy fácil fertilizarlas en exceso. Como hemos mencionado, si las cultivas con tierra no será necesario abonarlas durante las primeras 3-4 semanas de vida. La sobrefertilización puede impedir que las raíces absorban los nutrientes adecuadamente, y las plántulas son especialmente sensibles.
  • Patógenos: las manchas amarillas también pueden estar causadas por insectos que se alimentan de las hojas, como la mosca blanca. Cuando los bichos perforan la parte exterior de la hoja para consumir la savia, aparecen manchas amarillas, que a menudo se vuelven marrones.

Qué hacer

En el caso de un exceso de fertilizante, lo mejor que puedes hacer es dejar de aplicar abono. Las plántulas que crecen en tierra no lo necesitan, y las que crecen en sustratos inertes necesitan muy poca cantidad. Dependiendo de cómo cultives, podría ser muy difícil hacer un lavado de raíces para eliminar el exceso de nutrientes del sustrato, así que es mejor evitarlo. Con las plántulas, siempre es preferible quedarse corto con el abono que administrarles demasiado.

En el caso de los insectos, la solución dependerá de la edad de tus plántulas. Los jabones insecticidas pueden ser muy eficaces con las plantas un poco más adultas, pero pueden perjudicar a las plántulas muy jóvenes (aunque podrían ser la única opción). Lo mejor es revisar minuciosamente las plantas e intentar eliminar los bichos a mano antes de que empiecen a causar daños.

3. Plántulas larguiruchas con hojas diminutas

Si las plántulas son altas, flacuchas y con hojas poco desarrolladas, lo más probable es que se deba a una mala iluminación. En cuanto las plántulas brotan de la tierra se dirigen hacia la luz, ya que es esencial para su desarrollo. Si reciben una iluminación adecuada no se estirarán tanto, ya que no tendrán que esforzarse para buscar la luz. Pero si no reciben suficiente luz, intentarán crecer rápidamente con la esperanza de sobresalir por encima de lo que supuestamente está bloqueando la luz.

Un tallo flacucho no será capaz de soportar el peso de las hojas y los cogollos, y si carece de soporte, acabará desplomándose. Si no quieres tener que usar soportes para tus plantas durante todo el ciclo de cultivo, es importante evitar que se estiren.

3. plántulas larguiruchas con hojas diminutas

Qué hacer

La mejor forma de evitar el estiramiento de las plántulas es usar luces de calidad y colocarlas a la distancia adecuada. Si utilizas lámparas CFL o LED, debes colocarlas a una distancia de 10cm de la parte superior de las plantas. Si usas luces de alta intensidad (como las HPS), deben estar a unos 50cm del dosel, o de lo contrario tus plantas podrían quemarse.

4. Hojas mustias y amarillentas

Las plántulas mustias suelen ser el resultado de un exceso de riego; sus hojas no se secan y marchitan, sino que se vuelven flácidas y amarillas y, con el tiempo, marrones.

Qué hacer

En el caso de las plantas adultas, puedes sacarlas de la tierra, secar y podar las raíces, y trasplantarlas. Pero con las plántulas no se puede hacer esto, por lo que tus opciones son algo limitadas. Si tus plántulas están casi listas para trasplantar, puedes intentar trasplantarlas con la esperanza de que la tierra nueva absorba el exceso de agua; aunque podría ser demasiado tarde.

Para prevenir este problema, lo mejor es no regar en exceso. Además, puedes mejorar el drenaje de la tierra añadiéndole perlita y usando macetas que drenen bien, como las de tela.

5. Hojas secas, quebradizas y quemadas

Estos síntomas pueden tener varias causas:

  • Riego insuficiente: si las plántulas tienen un aspecto seco y marchito con hojas amarillentas, puede que les falte agua. Pero si la tierra está húmeda, ese no será el problema. Las plántulas no se deshidratan salvo que la tierra esté totalmente seca.
  • Quemaduras por luces: si tus lámparas de cultivo están demasiado cerca de las plántulas, podrían provocar quemaduras en las hojas.
  • Exceso de fertilización: si añades demasiado abono, las hojas podrían tener un aspecto quemado y quebradizo. Si has descartado la falta de agua y las quemaduras por luces, esta podría ser la causa del problema.

Qué hacer

Dependiendo de cuál sea la causa, puedes hacer lo siguiente para tratar las hojas secas, quebradizas y quemadas:

  • Si el problema está causado por falta de agua, la solución es sencilla: ¡riega las plántulas y se recuperarán rápidamente!
  • Si la lámpara de cultivo está demasiado cerca, aléjala siguiendo las indicaciones del apartado “Plántulas larguiruchas con hojas diminutas”.
  • En caso de sobrefertilización, tendrás que hacer un lavado de raíces para eliminar el exceso de nutrientes y empezar de cero.

6. Crecimiento estancado y hojas que cambian de color

Si la plántula ha dejado de crecer después de que brotara el primer par de hojas verdaderas, y estas tienen un color amarillo pálido, es probable que se deba a la falta de nitrógeno. Las plántulas son capaces de desarrollar su primer par de hojas sin abono adicional, pero después necesitarán ayuda.

Qué hacer

Si cultivas en tierra, no es muy probable que tus plántulas se vean afectadas por falta de fertilizante, pero aun así deberás tener cuidado a la hora de añadir abono. Pero si usas un sustrato inerte, hay más probabilidades de que sea un problema.

Añade la menor cantidad posible de abono, ya que las plantas de este tamaño no necesitan mucho. Sigue atentamente las instrucciones del fertilizante, ¡y no caigas en la tentación de administrar más de la cuenta para compensar!

6. crecimiento estancado y hojas que cambian de color

7. La cáscara de la semilla no se desprende de la plántula

Si la humedad no es lo suficientemente alta, es posible que las plántulas no puedan desprenderse de la cáscara de la semilla. Esto puede impedir que las hojas se desarrollen debidamente y, si no se pone remedio, podría acabar matando a las plantas (dependiendo de la gravedad del problema).

Si la cáscara está pegada a la base del tallo, no pasa nada, pero si está cubriendo las hojas puede causar serios problemas, por lo que conviene remediar la situación.

Qué hacer

Este problema es bastante fácil de solucionar. En primer lugar, prueba a pulverizar con agua la semilla y la plántula. A menudo, este aporte de humedad bastará para ayudar a que se caiga la cáscara. Si no funciona, intentar quitar la cáscara usando unas pinzas (con mucho cuidado).

Asegúrate de quitar también la membrana blanda que recubre el interior de la cáscara, porque si se queda pegada a las hojas podría seguir dando problemas.

8. Raíces poco desarrolladas

Es difícil saber si las raíces están creciendo adecuadamente o no. Pero si observas que la planta tiene dificultades para desarrollarse y ya has descartado otras opciones, podría deberse a un problema con las raíces.

Qué hacer

Las plántulas necesitan mucha luz azul para desarrollar bien sus raíces. La mayoría de las lámparas de cultivo emiten una cantidad suficiente de esta luz, pero asegúrate de que los LED estén configurados para la fase vegetativa y no para la floración.

Si crees que tus luces no son lo suficientemente buenas, puedes usar CFL para las plántulas, ya que emiten mucha luz azul y son perfectas para las etapas iniciales del cultivo de marihuana.

¿Pueden recuperarse las plántulas de cannabis atrofiadas?

Depende de la causa del problema, aunque la mayoría tienen solución, y en algunos casos se recuperarán sin daños permanentes. Las plántulas pueden recuperarse de todo lo siguiente:

  • Falta de riego
  • Exceso de fertilización
  • Iluminación inadecuada
  • Cáscara de semilla adherida a la plántula
  • Fertilización deficiente
  • Patógenos

En cambio, no se recuperarán de:

  • Marchitamiento fúngico
  • Exceso de riego

Consejos finales para la fase de plántula del cannabis

8. raíces poco desarrolladas

Aquí tienes unos consejos para cultivar plántulas de marihuana con buenos resultados:

  • Proporciona a tus plántulas de cannabis las mejores condiciones de cultivo: esto significa una temperatura de aproximadamente 23°C, una humedad relativa en torno al 60%, una iluminación adecuada, una buena circulación de aire y un estrés mínimo.
  • Manipula correctamente las plántulas: las plántulas son muy delicadas y deben manipularse con cuidado y lo menos posible.
  • Modérate con el riego y la fertilización: no te excedas con el abono ni el riego, ya que esto puede causar peores problemas que la falta de agua o de fertilizante. Es mejor regar y abonar con moderación.
  • Utiliza recipientes de cultivo adecuados: deja las plántulas en el propagador hasta que sean lo suficientemente grandes, ya que así estarán en un entorno ideal y protegido.
  • Trasplanta con cuidado: es importante saber cómo y cuándo trasplantar las plántulas. La respuesta breve es cuando tengan 3-4 pares de hojas. Al hacerlo, estarás colocando las plantas en su próximo hogar (y a menudo definitivo), así que es importante trasplantarlas con cuidado.

Evita los problemas y cultiva plántulas felices

Al cultivar marihuana siempre pueden surgir problemas, y conocerlos de antemano evitará que causen grandes estragos. Como puedes ver, la mayoría de problemas de las plántulas tienen solución, por lo que si algo va mal, ¡no todo estará perdido!.

Max Sargent
Max Sargent

Max lleva varios años escribiendo sobre el cannabis y los psicodélicos. Su objetivo es ofrecer opiniones profundas e informadas sobre la marihuana, con la firme convicción de que una actitud abierta y honesta hacia las drogas y las políticas sobre drogas puede mejorar la vida de muchas personas.