Hollyweed: Por fin una buena serie sobre un dispensario


Miguel Antonio Ordoñez

Kevin Smith está de vuelta y es el protagonista de Hollyweed, un episodio piloto divertidísimo, lleno de bromas y con un montón de hierba (y gratis).

Protagonistas: Kevin Smith, Donnell Rawlings y Frankie Shaw
Guión y dirección: Kevin Smith
Canal: Rivit TV

Hollyweed: por fin una buena serie sobre un dispensario

Kevin Smith vuelve a llamar la atención en Hollywood con su personaje Pete de Hollyweed, una serie cómica que gira en torno a, lo has adivinado, la marihuana. Para quienes no estén muy familiarizados con Smith, es el actor que dio vida a Bob el Silencioso junto a su compañero Jay (interpretado por Jason Mewes), no solo en Clerks y Mallrats, también en Persiguiendo a Amy. Además, es el director de todos estos trabajos, y de muchos otros clásicos de culto.

Pete es el ingenioso propietario de un dispensario de cannabis medicinal de Los Angeles que dirige su negocio junto a Nips, interpretado por Donnell Rawlings, un tipo igual de ingenioso y súper atento que trabaja detrás del mostrador. Otros personajes son Brookline Mass, una estrella del porno cuyo verdadero nombre es Janet y a la que da vida Frankie Shaw; Brent, el jefe arrogante de Brookline, interpretado por Adam Brody, y un cliente con un parche en el ojo, cuyo nombre es un misterio, interpretado por Ralph Garman.

El piloto de Hollyweed fue grabado en 2016, pero fue rechazado por todas las cadenas a las que fue presentado. Durante un tiempo, fue solamente un archivo digital en el portátil de Smith. Ahora, el show tiene una oportunidad gracias a Rivit TV, una plataforma de televisión sin anuncios que deja que la audiencia decida qué programas ven la luz. Ya se ha emitido el primer episodio, así que lo hemos visto para poder compartir nuestra opinión y, sobre todo, porque es un producto de Kevin Smith.

LO BUENO

Como es obvio, Hollyweed va sobre cannabis, y eso solamente ya es una razón para verlo. Se ven plantas, gente fumando, productos de marihuana, etc. Y por supuesto, también está Kevin Smith, otro motivo para al menos echar un vistazo al piloto.

Si fueramos los directores de un canal importante, le haríamos un contrato para 10 temporadas como mínimo. Es ingenioso, tiene una trama divertida y está lleno de bromas inteligentes. En general, hará que te desternilles, sobre todo si fumas hierba mientras lo ves.

Kevin Smith es inteligente y gracioso, y no tiene que esforzarse mucho para hacerte reír. El show tiene otros personajes buenos, como el descarado Nips y Jason Mewes como Rolo, un chalado que vive detrás del dispensario. Aunque el episodio piloto no es el mejor trabajo de Mewes, te echas unas risas con él.

LO MALO

Por ahora, Hollyweed es solo un episodio piloto, así que no esperes actuaciones estelares. Y si los juramentos, el lenguaje sexual y ver culos no es lo tuyo, puede que Hollyweed te resulte vulgar.

La trama de la serie recuerda un poco a la de la ya desaparecida Disjointed de Netflix, pero afortunadamente no es tan mala. Aun así, hay un montón de comedias sobre fumetas y, si te has cansado de ellas, Hollyweed podría aburrirte.

CONCLUSIÓN

En general, merece la pena echar un vistazo a Hollyweed. Es agradable ver a Kevin Smith de nuevo en acción, especialmente en un piloto sobre marihuana, algo por lo que siente una innegable pasión. No es la mejor calidad, pero si lo ves mientras estás colocado, seguramente te divertirá.

Al principio, Hollyweed resulta obsceno, y la historia no es muy atractiva. Pero si le das una oportunidad y ves los 26 minutos y 28 segundos completos, no te arrepentirás. Hacia el final es cuando la cosa se empieza a poner interesante y animada. Y cuando lo acabes, desearás que hubiese otro episodio. Además, es gratis, así que no tienes nada que perder.

Miguel Antonio Ordoñez
Miguel Antonio Ordoñez

Miguel Ordoñez es escritor de profesión desde hace mucho tiempo. Gracias a su licenciatura en Comunicación y Medios, cuenta con 13 años de experiencia. Ha cubierto una gran variedad de temas, y sus especialidades son los deportes de combate, la salud mental y, por supuesto, la marihuana.