Marihuana medicinal frente a recreativa: ¿en qué se diferencian?


Marihuana medicinal frente a recreativa: ¿en qué se diferencian?

Aunque es imposible determinar si una variedad de marihuana es “medicinal” o “recreativa” basándonos solamente en su genética o contenido cannabinoide, existen unas regulaciones cada vez más extendidas para el cultivo y la producción, que definen estas denominaciones. Descubre las diferencias clave.

A medida que la legalización de la marihuana se convierte en una realidad en Europa (y en otros países del mundo), empezamos a distinguir entre el cannabis terapéutico y el recreativo, al menos en cuanto a la terminología. Pero ¿existe alguna diferencia entre ambos? Al fin y al cabo, una planta es una planta.

No es fácil establecer una distinción entre la marihuana medicinal y la recreativa. El cannabis se ha utilizado durante miles de años, tanto como medicamento como por placer. En última instancia, lo que marca la diferencia a nivel personal es la intención del consumidor.

Sin embargo, en un contexto comercial, cada vez existen más distinciones formales entre la marihuana con fines médicos y recreativos; incluso cuando un consumidor recreativo toma cannabis medicinal y obtiene el mismo efecto, y viceversa.

CONCEPTOS BÁSICOS SOBRE EL CANNABIS: TERMINOLOGÍA

Marihuana medicinal frente a recreativa: ¿en qué se diferencian?

Aunque mucha gente cree que estos dos tipos de marihuana son intercambiables, en un mundo cada vez más regulado, existe una gran diferencia entre la hierba recreativa y la medicinal.

Una planta ya no es solamente una planta. El entorno y las condiciones de cultivo, así como toda la cadena de procesamiento, influyen en la nomenclatura del cannabis. Entonces, ¿qué son la marihuana medicinal y la marihuana recreativa?

¿QUÉ ES LA MARIHUANA MEDICINAL?

En su significado más amplio, la marihuana medicinal es la hierba que consumen los pacientes para tratar afecciones médicas. Aunque se presentan en diferentes formas, todos estos productos medicinales tienen algo en común: un enfoque en la calidad y la regulación.

Por ejemplo, Alemania tiene uno de los mercados de marihuana medicinal más grandes y desarrollados del mundo. En este país, el cultivo de cannabis terapéutico debe adherirse a las directrices BPAR (buenas prácticas agrícolas y de recolección) y BPF (buenas prácticas de fabricación) de la UE, además de cumplir los requisitos de la versión revisada de la monografía DAB (para los extractos de cannabis).

Como resultado, en algunos contextos, se considera marihuana medicinal aquella que se somete a un estricto control de calidad y está únicamente indicada para el consumo de personas enfermas.

Debemos señalar que hay gente que opina que el término “marihuana” solo es apropiado para el consumo recreativo, pero lo cierto es que este tipo de palabras no suponen ninguna diferencia; solamente lo hacen las certificaciones oficiales.

¿QUÉ ES EL CANNABIS RECREATIVO?

El cannabis recreativo es simplemente eso, la hierba que se consume con fines recreativos. Este término se puede utilizar para describir cualquier tipo de marihuana, aunque se centra principalmente en el disfrute de variedades ricas en THC por placer, para socializar o para conseguir inspiración creativa.

En lo que respecta a las distinciones formales, el cannabis recreativo puede someterse a unos controles de calidad distintos de los de la marihuana terapéutica, dependiendo del país.

En los entornos legales de América del Norte se aplican unas regulaciones determinadas. Y aunque muchas de ellas se centran en el mercado del cáñamo, algunas se extienden al consumo recreativo, y garantizan que los cultivos comerciales cumplan con unos estándares de control de calidad muy estrictos. En cualquier mercado legal, todo el cannabis que se vende (con cualquier fin) debe cumplir unos requisitos mínimos de calidad. Sin embargo, en zonas donde solamente es legal el cannabis medicinal, la calidad de la marihuana recreativa proveniente del mercado negro puede variar considerablemente.

CANNABIS RECREATIVO Y MARIHUANA MEDICINAL: ¿EN QUÉ SE DIFERENCIAN?

¿qué es el cannabis recreativo?

Básicamente, aparte de para qué se consuman, el cannabis medicinal y el recreativo se diferencian en las certificaciones que tengan, es decir, cómo se han cultivado, curado, procesado, y transformado en otros productos. A partir de ahí, la principal diferencia reside en cómo se accede a él y por parte de quién.

En Estados Unidos, donde no existe una reforma federal, la diferencia es más difusa, aunque esto está sujeto a cambios.

En Europa, tenemos un panorama diverso. En la actualidad, en Holanda solo hay un fabricante de marihuana de grado médico con certificación EU-GMP. Principalmente se exporta a Alemania (aunque cierta parte también es enviada al Reino Unido y a Israel). Sin embargo, la infraestructura de los coffeeshops no cuenta con esa certificación, sino que cumple con la normativa para productos alimenticios.

Se desconoce cómo se llevará a cabo la transición al mercado recreativo. Es posible que el cannabis EU-GMP se pueda importar como producto farmacéutico, para luego venderlo en el mercado recreativo. Pero esto, por ahora, es solo una suposición.

A continuación vamos a aclarar las diferencias, tanto establecidas como transitorias, que existen entre la marihuana medicinal y recreativa, para ayudarte a decidir qué tipo de hierba es el mejor para ti.

CONTENIDO CANNABINOIDE

Algunas personas describen la marihuana medicinal como hierba rica en CBD, y el cannabis recreativo como hierba rica en THC. Pero esto es engañoso, porque tanto el THC como el CBD se pueden consumir con fines médicos.

De hecho, ciertos productos farmacéuticos aprobados contienen ambos cannabinoides. En el caso del Sativex (un pulverizador bucal para enfermos con esclerosis múltiple), el CBD y el THC están representados en igual medida.

Sin embargo, otras fórmulas utilizan exclusivamente CBD o THC. Por ejemplo, el Epidiolex, que es un medicamento a base de CBD para niños con formas raras de epilepsia grave. Esta fórmula no contiene THC, lo que tiene sentido, ya que incluso en el ámbito terapéutico, el THC puede causar un efecto psicotrópico.

Por otro lado, el dronabinol, una forma de THC sintético, está indicado para pacientes que experimentan náuseas y vómitos como consecuencia de la quimioterapia o de la anorexia asociada con el SIDA.

Además, cannabinoides como el THCV, CBDA y CBG, entre otros, están siendo analizados por sus posibles propiedades medicinales, y abren aún más la puerta para llevar a cabo otras investigaciones en el campo del cannabis medicinal.

En lo que respecta a la marihuana recreativa, el THC es el rey, ya que es el responsable del efecto eufórico y edificante que buscan los consumidores, tanto a solas como con amigos. Aunque algunos prefieren las variedades con unos niveles muy altos de THC, otros disfrutan de las que contienen THC y CBD, u otros cannabinoides, para darle un toque más completo al subidón. Así que, incluso en estos casos, la marihuana recreativa no puede considerarse como un único cannabinoide.

Merece la pena señalar que muchos de los productos farmacéuticos de cannabis aprobados contienen cannabinoides sintéticos. En lugar de proceder directamente de la planta de marihuana, estos cannabinoides se fabrican en un laboratorio. Aunque tienen una estructura muy parecida a la de los fitocannabinoides naturales, los cannabinoides sintéticos podrían producir unos efectos farmacológicos y secundarios ligeramente distintos. Dicho esto, los cannabinoides sintéticos legales se producen en instalaciones certificadas bajo unas medidas de control de calidad muy estrictas.

Los cannabinoides sintéticos ilegales, por otro lado, pueden ser muy peligrosos y se deben evitar, independientemente de para qué se consuman.

FINALIDAD DEL CONSUMO

Lo cierto es que muchos consumidores recreativos utilizan la planta con fines terapéuticos además de por el placer de colocarse. Y es posible que quienes consumen cannabis con fines médicos también disfruten del efecto psicoactivo del THC.

Desde un punto de vista legal, los consumidores con fines medicinales son las personas a las que un médico les ha recetado cannabis para un trastorno determinado, o disponen de una tarjeta médica para comprar marihuana medicinal en un dispensario.

ACCESIBILIDAD

Dependiendo de dónde vivas, el acceso a la marihuana médica y/o recreativa puede variar enormemente.

En Estados Unidos, por ejemplo, los consumidores de marihuana medicinal pueden solicitar tarjetas especiales que les permiten comprar cannabis en los dispensarios. Los adultos que no dispongan de estas tarjetas tienen que ir a tiendas recreativas y comprarlo a un precio más alto.

En Holanda, después de que en 2017 el sector asegurador dejara de compensar a los pacientes, muchos consumidores de cannabis terapéutico se vieron obligados a comprar su hierba en los coffeeshops (al igual que los consumidores recreativos). En Alemania, estar enfermo significa, en teoría, que el seguro médico te reembolse tu suministro mensual para combatir un trastorno diagnosticado.

El CDB ya es legal en la mayoría de países europeos. Pero, salvo que lo recete un médico, la gente tiene que pagárselo de su bolsillo.

Como es lógico, en los países donde ningún tipo de cannabis es legal, es imposible conseguir marihuana de grado médico. En este caso, lo más parecido a tener acceso a la marihuana medicinal es comprar hierba en la calle y consumirla con fines terapéuticos.

CULTIVO

El cultivo es uno de los pocos aspectos en los que es más fácil determinar las diferencias entre la hierba médica y la recreativa, al menos en Europa.

En la UE, para que la marihuana pueda considerarse “medicinal”, debe cultivarse en interior, con divisiones muy específicas entre los cuartos de cultivo, y contar con la certificación EU-GMP. La hierba recreativa para consumo adulto se puede cultivar en exterior, pero debe analizarse para garantizar que no contenga metales pesados ni pesticidas tóxicos.

Fuera de Europa, las cosas son un poco más complicadas, pero en general, para ser aprobado, el cannabis medicinal debe cumplir unos requisitos de cultivo y procesamiento mucho más estrictos que el recreativo.

Curiosamente, el cáñamo industrial se puede cultivar prácticamente en cualquier país. Sin embargo, dado que esta planta absorbe muy bien los metales pesados, estos cultivos no se pueden destinar al consumo humano.

CALIDAD

Aunque es natural suponer que el cannabis medicinal tiene una calidad mucho mejor que la hierba que se consume con fines recreativos, no siempre es así. Debido a que su cultivo y procesamiento varían tanto en todo el mundo, la calidad tiene más que ver con los diferentes productores, empresas y productos que con unas generalizaciones más amplias.

Aunque, dados los rigurosos controles a los que se somete la marihuana médica desde la semilla hasta la tienda, podría decirse que su calidad es mejor, ya que el riesgo de que contenga contaminantes es mucho más bajo.

CANNABIS RECREATIVO Y MARIHUANA MEDICINAL: ¿CUÁL ELEGIR?

Calidad

A la hora de elegir entre los dos tipos de hierba, hay varios factores que deberás tener en cuenta.

El primero es el precio. Si tienes un problema de salud y tu médico está dispuesto a recetarte cannabis, sin duda será la mejor opción para tu bolsillo. Solicitar una tarjeta de marihuana medicinal también te ayudará a protegerte de las actuaciones policiales excesivamente férreas.

El segundo es tus preferencias personales. Si consumes con fines recreativos y te encanta colocarte los fines de semana, la “denominación” de tu cannabis será menos importante que el tipo de hierba que elijas.

Pero, en cualquier caso, todos los consumidores, tanto medicinales como recreativos, deberían poder acceder de forma segura a una hierba cultivada en condiciones higiénicas (como mínimo), y con análisis y etiquetados apropiados.